La educación sexual es fundamental para el bienestar de las personas, no solo para promover una sexualidad sana y placentera, sino también para prevenir riesgos.
Es imprescindible entender que cuando entramos en relación con otra persona, inmediatamente asumimos una responsabilidad tanto para con ella como con nosotros/as.
1. El consentimiento: ¿La base de toda relación sexual?
El consentimiento es fundamental en cualquier interacción sexual, esto es innegable. Consiste en un acuerdo claro y voluntario entre las partes involucradas para participar en una actividad sexual. Sin embargo, el consentimiento va mucho más allá de simplemente decir «sí». Es un proceso continuo y debe ser dado libremente, sin presiones, coacciones o manipulaciones.
Para que consideremos que este consentimiento está dado «libremente» no solo nos basta con el consentimiento, sino que este tendrá que venir acompañado de un deseo por todas las partes involucradas, es decir, todas las partes involucradas deberán: estar de acuerdo con lo que está pasando (debe haber un consenso), tener una actitud positiva y activa ante la situación (consentir), y por último encontrarse en un estado de excitación y bienestar emocional (desear).
Para hablar de consentimiento, debemos hablar de todo el universo simbólico que rodea una relación sexual, el contexto social, mi estado corporal y emocional, la relación con la/s otra/s personas, el lugar en el que me encuentro, el momento, etc.
Una forma pedagógica de explicar esto es la NORMA CCD, una regla básica que dice que todo lo que pasa en una relación sexual debe ser Consensuado, Consentido y Deseado.
1. ¿Cómo aplicamos la NORMA CCD?
Para aplicar esta norma vamos a separar cada concepto de las siglas en las diferentes aristas que tiene una relación sexual:
- Consentimiento: el consentimiento lo identificaré en la actitud corporal y el habla de la/s otra/s persona
- Consenso: el consenso necesariamente se dará en unas circunstancias en las que las opiniones de todas las personas valen lo mismo, en las que no tengo miedo a decir lo que pienso o siento, etc. Y todas las personas implicadas tendremos verdadera libertada para expresas nuestras apetencias
- Deseo: El deseo lo identificaré en mi propio cuerpo, cómo me siento? ¿hay algo que me cause algún malestar? ¿mi cuerpo responde positivamente a la situación? mis pensamientos son positivos? etc.
Des esta forma, vemos que podemos crear una relación circular entre todos los elementos de la NORMA CCD, si yo deseo y me encuentro en un ambiente seguro, entonces consiento, y si la/s otra/s persona/s desea/n y se encuentra/n segura/s entonces consentirá/n.

