En muchas ocasiones se acude a terapia de pareja cuando las relaciones sexuales empiezan a desaparecer, pero en muchas ocasiones esto es solo un indicativo de otros problemas, y quizá deberíamos haber acudido antes a terapia.
1. Identificación de los problemas subyacentes
Uno de los objetivos de esta terapia es ayudar a identificar los problemas existentes en las relaciones. Estos problemas se pueden encontrar en diferentes aristas:
- Falta de comunicación: A menudo evitamos hablar sobre nuestros deseos, expectativas y preocupaciones vitales, lo que puede generar frustración y malentendidos. Desde la terapia se ayuda a mejorar esta comunicación, fomentando un espacio donde ambas personas puedan expresar sus pensamientos y emociones sin temor al juicio.
- Disparidad en el reparto de tareas: Cuando alguna de las personas del vínculo siente que se hace mucho más responsable que las demás de las tareas cotidiana, puede generar malestares que se van agravando a lo largo del tiempo. En muchas ocasiones, estos malestares se han expresado anteriormente pero no se ha prestado atención a ellos. En el espacio de la terapia, trabajaremos en crear una paridad de tareas si este fuera el problema.
- Falta de confianza: A veces, debido a sucesos anteriores, se pierde la confianza en la(s) persona(s) con la(s) que compartimos, y aunque creamos que lo hayamos superado, se queda enquistado. En este espacio podremos trabajar sobre esas desconfianzas y llegar a nuevos acuerdos si fuera necesario.
- Sensación de lejanía: Hay ocasiones en que los vínculos se dan por hecho, y no estamos suficientemente presentes. Esto, en la mayoría de ocasiones, se debe a la vida acelerada que llevamos, nos falta energía al final del día, y la falta de tiempo hace que en ocasiones no podamos cuidar las relaciones.
2. Fomento de la comunicación abierta y respetuosa
La comunicación es clave en cualquier relación. Sin embargo, muchas parejas y vínculos tienen dificultades para hablar sobre sus deseos, límites y expectativas. El papel de estas terapias es enseñar a comunicarnos de manera clara y respetuosa, sin juzgar ni culpar.
- Escucha activa: Esto quiere decir que trabajaremos en estar plenamente presentes en la conversación y en comprender las necesidades y deseos sin interrumpir ni minimizar las preocupaciones de las demás.
- Expresión de deseos y límites: Las terapias ayudan a las personas a expresar sus deseos y límites de manera honesta, pero sin imponerlos. Esto fomenta una relación más abierta, en la que cada miembro se siente escuchado y respetado.
- Desmitificación de tabúes y vergüenza: Hablar de sexo puede ser incómodo para muchas personas debido a la vergüenza o los tabúes que existen en torno a este tema. En la terapia se proporciona un espacio seguro y libre de juicios donde se puede hablar de sexualidad sin temor, promoviendo la apertura y la aceptación.
3. Desarrollo de estrategias de resolución de conflictos
En estas terapias no solo se ayuda a identificar las diferencias, sino que también se proporcionan herramientas y estrategias para resolver los conflictos de manera efectiva. Esto puede incluir:
- Negociación y compromiso: A través del compromiso mutuo y la disposición para adaptarse a las necesidades del otro, se pueden superar muchos obstáculos.
- Técnicas de relajación: Si el estrés o la ansiedad está afectando la vida se pueden enseñar técnicas de relajación, como la respiración profunda, la meditación o la atención plena, para ayudar a reducir la tensión.
- Tareas prácticas: Llegados a cierto unto de la terapia, normalmente se proponen tareas específicas para trabajar fuera de las sesiones, como practicar la comunicación abierta, explorar nuevas formas de intimidad o establecer tiempos dedicados a la conexión. Estas tareas ayudan a fortalecer la relación y resolver los problemas de manera activa.
4. Nos centramos en la sexualidad compartida
Finalmente, nos enfocamos en encontrar formas de disfrutar de la sexualidad compartida. Esto implica trabajar para explorar nuevas formas de intimidad.
- Exploración de fantasías y deseos
- Placer como objetivo mutuo
Conclusión
Las terapias de pareja y otros vínculos desempeñan un papel esencial en la resolución de conflictos y el disfrute de una sexualidad compartida. En esta terapia no nos centraremos sólo en abordar los problemas físicos o emocionales, sino que también mejoraremos la comunicación, fortaleceremos la conexión emocional y llegaremos a puntos en los que todas las personas implicadas se sientan cómodas.
